| 1 mes de $306.00 sin intereses | Total $306.00 |
RAINER MARIA RILKE
Cartas a un joven poeta
ILUSTRADO POR DANI TORRENT
Alma
Páginas: 86
Formato:
Peso: 0.35 kgs.
ISBN: 978-841959962-9
Encuadernación: TAPA DURA
Año de edición: 2024
Colección: CLASICOS ILUSTRADOS
Rainer Maria Rilke está considerado uno de los poetas más importantes de la literatura universal. Apasionado y enamoradizo, su vida estuvo marcada por su insaciable búsqueda de la belleza. Quiso vivir por y para el arte y, fiel a esa máxima, se convirtió en un viajero incansable que visitó España, Egipto y el norte de África, acumulando experiencias que alimentaban su producción artística.
Además de su obra lírica, su correspondencia también ha sido ampliamente difundida. Entre todas sus cartas destacan estas diez, publicadas poco después de su muerte, que escribió a Franz Xaver Kappus, un joven cadete aspirante a poeta que asistía a la misma escuela militar en la que años atrás se había formado Rilke.
En ellas, Rilke aborda temas como la creación artística, la juventud, la soledad, el amor y la belleza. Un compendio conmovedor que invita a la reflexión.
RAINER MARIA RILKE
1875-1926
Tras una infancia marcada por un padre que lo obligó a seguir la carrera militar que él no pudo realizar y una madre a quien la pérdida precoz de su hija primogénita llevó a llamarlo René, «renacido», y a vestirlo de niña, abandonó su Praga natal, cambió su nombre a Rainer y emprendió una vida nómada.
Lou Andreas-Salomé le presentó el psicoanálisis y a Tolstói; Clara Westhoff, escultora con quien contrajo matrimonio, a Auguste Rodin, de quien fue secretario.
Viajó por todo el continente y conoció a la flor y nata de la cultura europea hasta que fue reclutado durante la Primera Guerra Mundial. Una vez finalizado el conflicto, se estableció en Suiza y alumbró algunas de las cimas de la poesía del siglo XX, como Elegías de Duino y Sonetos a Orfeo.
También destacó como prosista, con la biografía de Auguste Rodin y la novela Los cuadernos de Malte Laurids Brigge.
Rainer Maria Rilke ejemplifica como nadie las contradicciones de ese periodo turbulento en el que los logros artísticos de la Belle Époque degeneraron en una guerra mundial que acabó con toda una forma de vida. Nadie retrató como él la pulsión que lleva al ser humano a construir obras hermosas, pero también a autodestruirse.
Su poesía da testimonio de ese mundo agonizante con una profundidad liberadora que raya en lo metafísico.
Falleció a los 51 años de leucemia, en el sanatorio suizo de Val-Mont.
